Un pasatiempo del tiempo

Lo digo como lo siento. Tanto he dejado de ser
lo que fui en algún momento
que ya no sé si soy yo
o un cuento que no te cuento.
El tiempo me ha vuelto a enredar,
he cambiado sin querer mis fundamentos
y pienso de todo distinto. Tú sabes que no te miento.

¿Cuánto?

¿Me quieres?
¿Cuánto me quieres?
Te quise y te quiero tanto

Entre lo negro y lo blanco,
entre el sí y el no desnudos,
hay un matiz, hay un grado 
o una escondida reserva.
De las palabras, el peso
varía según su lugar,
según la voz 
de quien habla,
según el color del santo
o el tamaño de la letra
de su banco.

No supe decirle cuánto...

Travesía del desierto

El PSOE ya tiene nombre para su travesía del desierto. Será la travesía del Gran Chaco. (Espero no ser maChacón).

Mal empezamos: Un gobierno inadecuado

Que un presidente Mariano ponga al gobierno bajo la advocación de Santa María resulta muy coherente con el concilio de Trento. Resulta también natural que Pastor esté en los puertos, aunque no se entiende bien que se le entreguen los canales, las carreteras y las vías del tren. Tampoco entiendo el por qué de que una provincia casi deshabitada, como Soria, se haga cargo de energía e industria, ni las razones por las que el ministro de economía no se puede caer del guindo, ni el por qué el de educación necesita Wer para creer, y menos que el argumento para desempeñar la cartera de justicia sea el de ser muy gallardo. Sin embargo, lo peor, lo que me resulta más incomprensible es lo que queda: ¿A quién se le ha ocurrido entregar sanidad a Mato? 

A2A2

C11rta2 2 coman2,
apoya2 por parti2
de símbolos encarna2
y por Alá2 con fe: SOS,
esos bárbaros bandi2
preparan 2 atenta2.

Atentan 2 11s distintos,
en mun2 diferenCIA2
y matan a más de 2 mil
con dar2 envenena2.

Maldeci2, insulta2,
odia2 como malva2,
busca2 y deteni2,
por par2 uniforma2,
en “Guantá n'amó” encerra2
por su con100CIA y honor,
sufrieron su 2is de horror.

Después, al ser libera2,
exhiben 2 de2 en uve
ocultan sus páli2 mie2,
penetran bajo 2él
en feu2 ya caduca2
y rezan al 2 de las suras
y de la lucha de clases
bebiendo un Marx Ala
en 2 vaSOS:

“2 ban2 deshereda2.
2 mun2 duros uni2
contra el poder de la CIA. 
Gloria al 2 en las alturas”

Rubalcaba

Fue químico y corredor,
portavoz del gran señor
y cocinero de un ave
de cola larga y hermosa.
     
Fue el Jesús
del gran poder
bendiciendo al nuevo rey 
desde la calle Ferraz,
tuvo PRYSA por llegar
y al final
abandonó
después
de pactar
la paz
entre el terror
 y la ley 

Carma, mucha carma...

La política de la izquierda se está fraguando en Andalucía. En Almería, el PSOE utilizó por fin la lengua del pueblo, la lengua del pueblo andaluz. Su nuevo lema define la estrategia del partido a corto plazo. Dice: "Carma, mucha carma..."

La CIA en el país de las maravi11as

Dice llamarse Alí, 
y seguir la voz de Alá, 
al explotar por aquí. 

En esta, su realidad, 
saber cuál es su planETA 
o su comETA escindido, 
o si es su vieja GALaxia 
la misma que la de ET, 
es un secreto de andén, 
o un rumor muy extendido. 

Dice llamarse Alí, 
y seguir la voz de Alá, 
al explotar por aquí. 

De día béticos


               No se asocia la dulzura             
               de las chicas de Sevilla             
              con la altura de la tasa           
                           del azúcar                          
                 en los chicos de la villa.                
               Según Ruiz de Lopera,           
                  el sabor del mazapán,              
                o el brillo del tocinillo           
                   no son la causa del mal.            
              Los  gritos del Sánchez Pijoan    
                   la rodilla de Gordillo,            
                 las rencillas que alimenta       
                   del Nido desde su silla          
                  contribuyen mucho más         
                 al mal de la vieja ciudad.         
               Con todo lo más preocupante    
                  del complejo malestar            
                    es que de noche, también,             
                    se extiende la enfermedad.          

Sobradamente preparados

Aznar dijo que nuestros jóvenes estaban sobradamente preparados. Zapatero consiguió que estuvieran sobradamente pre-parados. Con la ley educativa de Rajoy, ¿los jóvenes re-parados serán por fin reparados o los jóvenes reparados seguirán estando parados?

Ocaso

Me llamas para que mire
el escondite del sol.
Te miro fijo a los ojos.
Se acuesta el círculo rojo 
tras los visillos brillantes
y luego se tiñe el azul
del negro de la oscuridad.

-Que me he deslumbrado
un poco-
te digo con media sonrisa,
ahora que el sol se ha metido
en lo profundo del mar.

Y luego vuelvo a mirarte
y sigo estando contigo
mirando tras el cristal. 

La frase de Alfonso Guerra

Fue un prodigio inesperado.
El círculo se hizo cuadrado.
El día en que Alfonso inventó 
su célebre daGuerrotipo
transformó en un grupo unido
al viejo partido partido.
Desde entonces no hay debate:
Se combate al que se mueve
delante del objetivo.

Metamorfosis

Para dejar de ser sapo
llevo un lustro dando lustre
a esta ristra larga y triste
de voces 
de corte lacustre.
Un lustro son cinco años. He gastado veinte paños,
y espero acabar muy pronto, sin ánimo de hacerme el listo.
Trabajo con mucho ahínco y escaso conocimiento.
De la princesa del cuento, espero que me de el beso
que me transforme en un príncipe, si rozo de cerca el éxito.
Ojalá que tenga suerte y       que dé frutos mi intento,
pero sigo siendo un sapo                      y no sé por cuanto tiempo.

¡Oh capital! Mi capital

¡Oh 
capital! 
Mi capital...
 Se esfumó
   en la calle 
 Wall.
 ...
Llamas de rojo
inclinaron
 hacia abajo
el tobogán...
Fue una pena, 
        capital...     )
¡Oh capital! Mi capital.

La Fenice

Dos semanas después del incendio de la Fenice viajé hasta Venecia. Me acerqué a ver sus ruinas. ¡Qué desastre! En la plaza, frente a su fachada, se levantaba una carpa con un cartel improvisado: "Per lo rinascimiento de la Fenice". Mientras tanto un muchacho gritaba el reclamo: "Vengan a ver el espectáculo, vengan a ver al Gran Ovidio, el mejor mago del mundo". Una mujer obesa me cobró la entrada y descorrió la cortina. Al fondo, se alzaba un estrecho entarimado con una mesa. Delante, veinticinco sillones de plástico, alineados en cinco filas, absorbían la luz tibia de un farol. Apenas una docena de espectadores aguardaban en silencio. No hizo falta esperar mucho. Se encendió el foco y apareció el mago. Se descubrió, hizo una reverencia y depositó sobre la mesa su chistera. Miró hacia arriba y concentró nuestra atención sobre sus manos, que sacaron del sombrero una paloma. La mujer obesa se acercó, la guardó en una caja y se retiró con ella a un segundo plano. Hubo algunos aplausos. De un pequeño cajón que había en el suelo, sacó un quemador de gas, instalado sobre una bombona azul. Con una cerilla que había extraído del bolsillo de su chaqueta lo encendió. Después levantó la vista hacia la mujer, que ya volvía, recogió a la avecilla blanca de su caja y con un movimiento rápido e inesperado la puso justo sobre el fuego. El público se revolvió en sus asientos: ¿Acaso pretendía quemar a la pequeña paloma? El pájaro extendió sus alas e intentó escapar volando, mientras se escuchaban las primeras quejas: ¿Che cosa fa? ¿Se ha vuelto loco? Sin embargo, aún no había llegado al techo el animal, cuando su cuerpo estalló. Las plumas se expandieron en cascada. Como blancas mariposas planearon en el aire y aterrizaron sin prisa en el pañuelo que “El Gran Ovidio” acababa de sacar de su bolsillo. Seguidamente, lo guardó todo en su sombrero y pidió la atención del público: "Fénix columba siriorum est", repitió en cuatro ocasiones, ante el recobrado silencio de su ahora mudo auditorio. El mago cerró los ojos y esperó el efecto de su conjuro. Pasaron diez largos segundos. Finalmente, zureando como si nada hubiera sucedido, reapareció la paloma en el hueco de la chistera. “El Gran Ovidio” la mostró sonriente y un rumor de aprobación emergió del auditorio: “La Fenice, é la Fenice...”

Palabras en la noche

Desde que mi padre comenzó a manifestar los primeros síntomas de la vejez, sus noches son una conversación continua. En sus sueños habla y habla sin cesar con amigos y conocidos que me resultan vagamente familiares. Al principio pensé que aquello no era más que una inútil fantasía, hasta que le oí hablar con mis abuelos, respondiendo a sus reproches como un adolescente o rezongando tras una regañina. Desde entonces su salud ha empeorado. Esta noche le he oído llorar y he temido que su amargura pudiera ser definitiva. Me he levantado de mi cama y he salido al pasillo. He encendido la luz y, a través de la puerta entreabierta de su habitación, le he mirado con ternura. Luego he ido andando a la cocina y he abierto el frigorífico. He elegido un yogur ya caducado y me ha sorprendido su frío, la propiedad que garantiza su esperada duración, la cadena a la que ha estado sometido. Cuando volvía a mi cama, he escuchado unos ronquidos apagados que querían insertarse en la triste melodía del reloj de carillón y he intuido que por fin dormía tranquilo. Después, me he acostado. Han pasado unos minutos en los que mis párpados se han ido cerrando como persianas de plomo, hasta que un sonido mecánico los ha entreabierto nuevamente. En el cuarto de estar, el viejo vídeo rebobinaba con esfuerzo una cinta ya grabada.

Ahora

Escribo: “Ahora” y espero...
Luego leo: "Ahora" y no entiendo que siga diciendo lo mismo, a pesar de que hace ya un rato que lo hice. 
Después de eso, me siento capaz de escribir cualquier cosa.

El concepto del tiempo

El tiempo es un látigo transparente. Una fusta incesante, múltiple y ubicua. Las arrugas son surcos horizontales que hace un Cronos campesino en la labor de las frentes. Todo lo que es real está sometido a su fuerza que nos cambia y nos destruye. A pesar de que sabemos medirlo, a pesar de que nos hace daño, se diría que olvidamos su trabajo. Él es algo invisible e incansable, es una confabulación inconsciente que nos rompe y envejece. El tiempo sólo tiene un sentido: El de la muerte. Por eso hacemos como que no nos damos cuenta. Lo convertimos en miembro del grupo de nuestros enemigos y lo combatimos con cremas, afeites y costosas operaciones. Sin embargo el tiempo es invencible. No hay comportamiento más patético que el de los inadaptados que no saben reconocer su dominio... Masoquista del tiempo, sólo espero que en mi saco queden muchos latigazos. Prometo no rechistar, aunque me duela su paso. A pesar de las heridas, entiendo que es necesario que el cambio y el movimiento construyan la realidad y cubran el mundo antiguo con polvo de estratos viejos. Espero al fin reposar, sin flagelarme en exceso.

Tic, tac

Nadie oía, monótono, el ritmo
de sus cuerdas de alambre oxidado,
no entendían el código oculto
del sonido mecánico y sordo,
que bosteza en el muro del fondo,
el que gira en la esfera redonda
como un trillo en verano en la era
que retorna al eterno principio
o comienza de nuevo al final.
                                             
                                             
    Su sonido sin eco, instantáneo,
      organiza la marcha del día   
   repitiendo el medido runrún   
que armoniza el camino del tiempo. 
 Entre el ruido pasado del tic
  y el gemelo futuro del tac   
¿cómo suena el presente frontera?
¿Es silencio infinito y eterno
o un chirrido que no tiene fin?