Los imanes

   
En la puerta del frío, en la cocina,
como frases pintadas sobre el blanco
hoy desfilan sin himno los imanes
que compramos antaño, en un viaje.
                                                          
Si mi nieta se estira hacia lo alto
para ver el perfil de Nefertiti
o enfrentar al austero corcovado
con la gracia del puente de Rialto,
yo la dejo jugar con mi memoria.
                                                 
Ella ignora los nombres y los hechos,
el color y la luz de los paisajes,
pero pone a su modo los recuerdos
mientras vuelan las fechas de mi historia
  y me mira risueña, desde abajo.