Ubiarco



La roca llora que llora 
al pie de la hermita chica
donde salpican las olas.

El destino y la libertad

Quien lucha contra el destino intenta dejar atrás lo mejor de si mismo.
Si el destino es un lugar hacia el que vamos, la libertad es nuestro medio de transporte.
Presos en la telaraña que elegimos como casa, contemplamos con envidia la inmensa libertad de los otros.

Pascal contempla un copo de nieve


Una
blanca
cruz
de hielo
que luce pequeñas
cruces
que nacen
sobre sus brazos,
con cruces
aún más pequeñas de las que surgen más cruces
de escala muy reducida.
Su cabeza es una cruz y sus manos y sus pies son cruces con dedos blancos, también en forma de cruz.
De todas y cada una salen otras más pequeñas que invisibles van menguando su tamaño
a medida que las ínfimas
partículas que florecen en su capas más externas
penetran como corsarios
en el
reino de lo oscuro
y se enfrentan
sin más armas que su frio
con la
íntima frontera
de la nada.