Ochote

Chechu dice:
"Por el g8 que comimos
en el b8 de      Santuchu
 yo estoy 
 p8.
 Hoy no bajo
 al bar          de Pachi,
 hoy no tomo calim8"
   
"La cuadrilla ni es un grupo femenino 
ni se compone de cuatro...
La cuadrilla es un t8 informe y m8
que renace con el blanco chacolí  de cada día
que luego, por la tarde, se desgarra
por las guerras de amarracos...
Sin embargo, por la noche,
cuando suena nuestro 8te
en cualquier calle,
siempre cantamos los 8... Siempre cantamos los 8..."

Un tal Ivan ¡bam!

Estudiaba un tal Alí
  el calibre del cañón  
  que usaba en Afganistán,  
  un tanque gris de la OTAN. 
 También estudiaba el corán 
       y la forma de llegar        
   volando a San Sebastián.   
       A Alí lo enviaron aquí      
       y aquí le llamaron Iván      
       para comprar goma 2       
       para atentar en Madrid     
        ante las urnas de Aznar.       
                                                                                         
                                                                                             

Es la verdad

Escribir es revestir la realidad con la negra lencería de las palabras, disfrazarla de meretriz o de ilustre santa e impulsarla a caminar por las calles de la imaginación. La realidad, que es una mujer que tiene una experiencia tan redonda y tan completa como el mundo, sabe que el autor no la quiere, que él no pretende más que revolcarse con ella en el lecho blanco de la hoja de papel para satisfacer su instinto y colmar su curiosidad. Ella sabe también que esta eròtica relación no sirve para procrear, porque no es en sí fecunda, y que al final, en la ficción, sólo queda una cruel caricatura de lo que pasó, un negro residuo en tinta que nos cuenta que vivimos. Sin embargo, a su pesar, ella cede casi siempre. Se somete sin poner ninguna condición. No le importan ni los principios morales del autor con el que trata ni el contenido del desenlace ya previsto. A la realidad, le basta con escuchar las confusas frases del amante y con pasar por el proceso creativo en el que las cosas adquieren significado...
Con el tiempo, ella acaba por leer lo que se escribe y no suele disfrutar con la experiencia. Normalmente asimila mal el contenido falaz de la ficción, no soporta que se mienta, que se diga que fue así lo que no fue. Sin embargo, en ocasiones, la gran dama sonríe satisfecha: Aunque en la trama reconoce el afán de simplificar o el esfuerzo insolente por someterla a una ley que desconoce o que no quiere respetar, aunque en muchas ocasiones se sienta engañada, manipulada o ridiculizada, también, a veces, entre el barro de los hechos deformados, descubre un reflejo dorado, un aura brillante e inexplicable que la conquista y la justifica.
-Es la verdad -dice-, y sigue su camino, rellenando la inmensidad del tiempo con sus cosas.